Ayer hablábamos de la saga Wipeout y la uníamos a la de Ridge Racer como referente en el nacimiento de la Playstation original, por lo tanto hoy hablaremos de Ridge Racer Vita como segundo título de la portátil.
Para empezar a hablar de la saga Ridge Racer, habría que definir la sensación que nos transmite Ridge Racer
. Esta es complicada, en Wipeout hablamos de una sensación etérea, flotar a velocidad endiablada donde el control parece que tenga libertad propia de decisión, siendo nosotros un mérito espectador de lo que pasa hasta que nos damos cuenta que el control no existe, solamente hay que dejarse fluir sin salirnos de la senda marcada hasta darnos cuenta que en Wipeout no hay que controlar, sino actuar.
Por el contrario tenemos los simuladores de velocidad, en Gran Turismo por ejemplo, la sensación es muy diferente a la de Wipeout, aquí el dominio de la situación lo es todo, el coche no actúa por su cuenta, el coche obedece tus ordenes y se aferra a ti como su volumen y peso lo hacen al asfalto.
En cambio Ridge Racer es otra cosa, podríamos decir que intenta tener la sensación de razonar de un Gran Turismo y la de actuar de un Wipeout, o quizás ninguna de las dos, quizás Ridge Racer es una salvaje carrera de caballos donde llegar es lo único que importa. En Ridge Racer no avanzas levitando sobre asfalto, pero tampoco lo haces pegado a él, simplemente te deslizas sobre las curvas dejando al derrape como elemento decisivo de la acción.
Pues bien deslizarse o mejor aún, resbalarse es lo que lleva haciendo Namco durante años con sus Ridge Racer. Mientrás el mundo avanza, este juego sigue anquilosado en formol, abriendo la tapadera únicamente para el lanzamiento de cada nueva consola, formando parte de ese primer catálogo que debe dar alas a la salida de las mismas, y que en el caso del título de Namco lo único que hace es cercenarlas desde su raíz.
Ridge Racer no está para salir al mercado, sus desarrolladores deberían pasar un mes encerrados jugando a este título y los anteriores utilizando el método Ludovico, solo así se darían cuenta del crimen de su obra.
Si alguien adquiere Ridge Racer y PS Vita que no castigue a la segunda por el delito del primero, la portátil de Sony es todo lo contrario al título de Namco, si Vita es puro I+D (Investigación y Desarrollo), Ridge Racer es puro D+I, (Desidia e Indolencia).
Por lo tanto queda clara mi posición ante este título, con todos los juegos que ofrece Vita a día de hoy, este debe ser evitado a todo consta, tanto por jugabilidad, como por durabilidad, como por técnica y diseño. Si eres aférrimo seguidor de la saga, pues hazte con el, ya sabes a que te enfrentas, pero si no lo eres, vete mejor por otra opción, como la citada ayer de Wipeout.
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